martes, 21 de febrero de 2017

BUENA ALIMENTACIÓN EN LA INFANCIA


¡¡¡Buenos días de Martes!!!

¿Cómo lleváis la semana? Yo a tope un no parar, espero que se pase pronto... que tengo muchas ganas de caranaval. 
¿Vosotr@s celebráis carnaval? A mí me chifla y me gusta mucho disfrazarme aunque últimamente es una práctica que estoy perdiendo y en el fondo me da pena. 

Hoy os vengo con un post a cerca de la nutrición en los más pequeños. Sé que con el caos de vida que llevamos; yo la primera, a veces se hace complicado muchos hábitos saludables, pero hagamos un esfuerzo por los más pequeños de las familias.
A continuación os dejo un sencillo decálogo para ayudar en la alimentación de los peque y los no tan peques ;) 

1. Recuperar en la casa la dieta mediterránea. La dieta española de toda la vida incluye todos los nutrientes que el menor necesita para un correcto crecimiento, gracias a los alimentos de gran calidad nutricional de los que se compone: aceite de oliva, pescado, legumbres y cereales, lácteos, huevos, frutas, verduras, yogur y frutos secos. Siendo el agua su mejor complemento. 

2. Asegurarse de que los pequeños comen cinco veces al día. Los pediatras y nutricionistas españoles recomiendan la distribución de la ingesta de calorías en cinco comidas diarias; un desayuno completo -esencial para que el escolar llegue a la escuela con energía-, almuerzo de media mañana, comida, merienda y cena a una hora temprana. De esta manera, se aseguran todos los nutrientes necesarios y se evita comer entre horas. 

3. Guiarse por la pirámide alimenticia. Se trata de un instrumento muy útil a la hora de conocer las raciones de los alimentos y frecuencia con que los niños han de tomarlos. es importante explicársela y diseñar juntos menús que cumplan los criterios que marca la pirámide. 

4. Evitar los alimentos que engordan, pero no alimentan. El consumo de frutos, bollería, dulces y snacks debe constituir una excepción, pues contienen excesivos azúcares, grasas saturadas, sal y energía, además de no aportar apenas micronutrientes. Lo mismo sucede con la comida rápida: no la conviertas en un rito semanal.

5. Comer en familia. Organizar los horarios para poder comer juntos al menos una vez al día aprovechar ese momento de reunión para charlar, bromear y hacer planes. Es muy importante dar ejemplo a los más pequeños. 

6. En la mesa, no utilizar el móvil ni ver la televisión. La atención de niños y progenitores debe centrarse en la comida y en quienes sientan a la mesa. Los dispositivos tecnológicos interrumpen o anulan la conversación familiar, por lo que es recomendable dedicar ese rato a hablar con los tuyos y dejar para otro momento los mensajes, teléfono o la tele. 

7. Llevar a los niños a hacer la compra. Pedirles ayuda para elaborar la lista y, una vez en el supermercado, que se hagan cargo de una parte. Enseña a los más mayores a interpretar las etiquetas y comenta con ellos valores nutricionales de los productos. 

8. Preparar los alimentos de maneras diversas y pedirles que ayuden a cocinar.  Alternar asados, hervidos a la plancha, guisados o incluso crudos. Que la comida se convierta en un hábito variado y estimulante. Enséñales algunas técnicas culinarias sencillas o divertidas  y pídeles que te ayuden a decorar los platos. 

9. Animarles a realizar ejercicio, pero también a reducir el número de horas que pasan frente a la televisión y los videojuegos. Sobre todo, alentarles a llevar una vida activa, en la que caminen, paseen o suban escaleras de manera cotidiana. 

10. Asegurarse de que duermen más de diez horas. Las sociedades científicas recomiendan que los escolares de entre 6 y 12 años duerman más de 10 horas como herramienta de combate contra el sobrepeso. Además, los niños y niñas necesitan descansar bien para poder afrontar su jornada de juegos y escuela. 

Un besazo y sed felices. 

Hasta el próximo post


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